PROMISORIOS ESTADIOS DE BIENESTAR CON MORENO CARDENAS
Por Jaime Mireles Rangel
Detrás de la política hay una doctrina, una elaboración conceptual, en suma: una filosofía. Esta es la filosofía política, que entraña un conjunto de principios de interpretación del mundo social y de justificación de los actos humanos dentro de él.
Vivimos en un mundo donde dos ideologías políticas se presentan como la solución a los grandes problemas nacionales e internacionales: el neoliberalismo y la de justicia social. Hasta ahora el predominio del neoliberalismo no ha mostrado su eficacia y únicamente ha sido promotor de mayores desigualdades y de fuertes recesiones económicas.
El neoliberalismo se cruza de brazos frente a todo lo que ocurre en la economía, ve impasible el como el pez grande se come al chico en medio de la orgía de libertades económicas, inclusive llevo a los gobiernos a convertirse en auténticos estados empresarios con el consiguiente crecimiento de la pobreza en todo el país.
Debemos reconocer que la adopción de las políticas neoliberales y la aceptación de su teoría económica desde la década de 1970 por la mayoría de los países desarrollados fueron la causa del hundimiento del sistema financiero internacional de los años 2007 y 2008 que más tarde se manifestó en la llamada Gran Recesión.
Tras la segunda guerra mundial, los conservadores, liberales y socialistas compartieron una misma preocupación por la falta de viviendas, la vejez, la ignorancia y la enfermedad y llegaron a la conclusión que era necesario establecer un orden social basado en la democracia y en una combinación proporcionada de mercado y estado; es decir, que era imprescindible instaurar el Estado de Bienestar.
En Campeche, a partir del advenimiento del neoliberalismo en el gobierno federal mexicano inició una etapa donde dos gobiernos desiguales en sus capacidades económicas (federación y estado) chocaron por sus convicciones políticas: social y la liberal.
Por su parte el Estado de bienestar, cuando permanecía como política estatal, se sometía debido a causa de la reducción sistemática de asignaciones federales; así, se veía impedido para atender los reclamos por servicios públicos básicos y otras prestaciones tendientes a mejorar la calidad de vida de la población más pobre.
La característica del Estado de bienestar es que la prestación de todos los servicios públicos son consideraciones de justicia social, no de caridad las que determinan este orden de cosas que busca implantar la seguridad económica en la sociedad.
En la actualidad, con la presencia de Alejandro Moreno Cárdenas, como abanderado del PRI para asumir la gubernatura, en una entidad esencialmente priista como lo es Campeche, promete que tendremos un estado democrático, de fuerte compromiso social apoyado fuertemente por el gobierno federal encabezado por Enrique Peña Nieto.
Hoy por hoy, Peña Nieto y Alejandro Moreno representan el fortalecimiento de la democracia y la restauración de una política equilibrada, de colaboración mutua, que atienda los graves problemas sociales que nos aquejan.
Nuestro presente es de lucha por superar ingentes carencias que mantienen enquistado a Campeche. Estoy cierto que Moreno Cárdenas tiene delineado un programa de gobierno que pondrá toda su energía y vigor en disminuir sustantivamente la pobreza en la entidad, sin descuidar la atención grandes problemas económicos que frenan nuestro desarrollo. Es tiempo de que los campechanos en general gocemos de crecientes estadios de bienestar.
Detrás de la política hay una doctrina, una elaboración conceptual, en suma: una filosofía. Esta es la filosofía política, que entraña un conjunto de principios de interpretación del mundo social y de justificación de los actos humanos dentro de él.
Vivimos en un mundo donde dos ideologías políticas se presentan como la solución a los grandes problemas nacionales e internacionales: el neoliberalismo y la de justicia social. Hasta ahora el predominio del neoliberalismo no ha mostrado su eficacia y únicamente ha sido promotor de mayores desigualdades y de fuertes recesiones económicas.
El neoliberalismo se cruza de brazos frente a todo lo que ocurre en la economía, ve impasible el como el pez grande se come al chico en medio de la orgía de libertades económicas, inclusive llevo a los gobiernos a convertirse en auténticos estados empresarios con el consiguiente crecimiento de la pobreza en todo el país.
Debemos reconocer que la adopción de las políticas neoliberales y la aceptación de su teoría económica desde la década de 1970 por la mayoría de los países desarrollados fueron la causa del hundimiento del sistema financiero internacional de los años 2007 y 2008 que más tarde se manifestó en la llamada Gran Recesión.
Tras la segunda guerra mundial, los conservadores, liberales y socialistas compartieron una misma preocupación por la falta de viviendas, la vejez, la ignorancia y la enfermedad y llegaron a la conclusión que era necesario establecer un orden social basado en la democracia y en una combinación proporcionada de mercado y estado; es decir, que era imprescindible instaurar el Estado de Bienestar.
En Campeche, a partir del advenimiento del neoliberalismo en el gobierno federal mexicano inició una etapa donde dos gobiernos desiguales en sus capacidades económicas (federación y estado) chocaron por sus convicciones políticas: social y la liberal.
Por su parte el Estado de bienestar, cuando permanecía como política estatal, se sometía debido a causa de la reducción sistemática de asignaciones federales; así, se veía impedido para atender los reclamos por servicios públicos básicos y otras prestaciones tendientes a mejorar la calidad de vida de la población más pobre.
La característica del Estado de bienestar es que la prestación de todos los servicios públicos son consideraciones de justicia social, no de caridad las que determinan este orden de cosas que busca implantar la seguridad económica en la sociedad.
En la actualidad, con la presencia de Alejandro Moreno Cárdenas, como abanderado del PRI para asumir la gubernatura, en una entidad esencialmente priista como lo es Campeche, promete que tendremos un estado democrático, de fuerte compromiso social apoyado fuertemente por el gobierno federal encabezado por Enrique Peña Nieto.
Hoy por hoy, Peña Nieto y Alejandro Moreno representan el fortalecimiento de la democracia y la restauración de una política equilibrada, de colaboración mutua, que atienda los graves problemas sociales que nos aquejan.
Nuestro presente es de lucha por superar ingentes carencias que mantienen enquistado a Campeche. Estoy cierto que Moreno Cárdenas tiene delineado un programa de gobierno que pondrá toda su energía y vigor en disminuir sustantivamente la pobreza en la entidad, sin descuidar la atención grandes problemas económicos que frenan nuestro desarrollo. Es tiempo de que los campechanos en general gocemos de crecientes estadios de bienestar.


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